La Nutrición en la ELA

octubre 14, 2017 Manuales 0 Comments

La Nutrición en la ELA

La importancia de una adecuada nutrición en personas afectadas con ELA y las consideraciones más recomendadas a seguir dadas por nuestra especialista, Lic. Marita Parodi.

Una buena nutrición es importante para todas las personas. Pero esto es verdaderamente importante cuando las personas tienen desordenes crónicos como la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), en la que la mayoría de pacientes, en algún momento dentro de la evolución de la enfermedad, experimentan de forma progresiva la dificultad en masticar y deglutir los alimentos. Además, para mantener las funciones corporales normales, se necesita una dieta balanceada, que incluya todos los nutrientes importantes.

PROBLEMAS NUTRICIONALES EN LA ELA

Hay algunas preocupaciones relacionadas a la nutrición en los pacientes con ELA. Primero, hay que estar atentos a las frecuentes deficiencias nutricionales que se presentan en los pacientes con ELA, producto de la dieta pobre que por lo general reciben. Tanto la fatiga como la dificultad en masticar y deglutir interfieren con la nutrición, porque llevan al paciente a ir comiendo menor cantidad y menos nutritivo cada vez, es entonces que las modificaciones oportunas en la dieta del paciente con ELA son muy importantes para prevenir una desnutrición, lo que influye de forma directa en la progresión de la enfermedad.

ESCOJA UNA DIETA SUPER NUTRITIVA

Asegúrese de recibir una dieta muy nutritiva, que sea vehículo de nutrientes, que contenga todos los nutrientes que el cuerpo necesita, considerando su peso y talla, su edad, el nivel de actividad y sobretodo el estadio de la enfermedad. Estos factores determinan la cantidad mínima de calorías que debe tener su dieta, para evitar que “pierda peso”. La dieta debe ser completa, debe contener todos los grupos de alimentos, incluir cereales integrales, 3 a 4 frutas la día, variedad de vegetales, 2 a 3 porciones de lácteos, 3 porciones de pescado, carne pollo o huevos, incluir grasas de calidad como pescados oscuros, palta, nueces, aceitunas, etc. y suficiente agua, al menos 2 litros. Evitar calorías vacías como las bebidas gasificadas, dulces y comidas procesadas. Es importante alejarse de dietas restrictivas de tipo vegetarianas o que excluyen carnes o lácteos: hay que recordar que las proteínas de origen animal son muy importantes para contribuir a conservar los músculos

Según vaya progresando la enfermedad, la dieta deberá ir modificándose para que el paciente siempre reciba los nutrientes importantes para conservar fuerte su cuerpo. Es importante que el paciente con ELA sea seguido por un nutricionista clínico, para conservar su peso y potenciar su estado nutricional, y así enfrentar mejor los efectos de la enfermedad.

CUIDAR LA ENERGIA

Desde el inicio de la enfermedad se empieza a notar una alteración de los niveles de energía en los pacientes con ELA. Es muy importante cuidar la energía, debe comer la cantidad suficiente de calorías (energía) y con la frecuencia necesaria (no dejar más de 4 horas sin comer durante el día), para procurar mantener una energía constante . Es importante programar bien sus comidas y sus terapias para aprovechar al máximo los momentos donde tiene más energía La fatiga misma va generando que el paciente coma menos, sea porque le cansa levantar el cubierto en etapas iniciales, o que se queda dormido, o que le cansa masticar; es importante estar atentos para evitar que éste sea un factor más que afecte su estado nutricional y permita que una desnutrición acelere el proceso de la enfermedad.

DIFICULTAD PARA MASTICAR Y DEGLUTIR

Los síntomas de la ELA son variables de paciente a paciente. Pero la mayoría en algún momento de la enfermedad sufren de dificultades para masticar y deglutir porque, de forma progresiva, se presentan  debilidad y falta de movilidad en músculos de la lengua, mandíbula, paladar, y boca en general.

A medida que estas dificultades se van presentando se hace necesario modificar la consistencia de la dieta y conocer estrategias para procurar que no deje de comer; son medidas que deben tomarse de forma oportuna para evitar perder peso. Cuando alguien pierde peso, es porque está recibiendo menos energía de la que necesita y es importante que el paciente coma suficiente. A medida que sea necesario, hacer preparaciones suaves, purés, menestras licuadas, cremas de verduras, pero siempre muy nutritivas; puede usar leche de soya, yogurt, aceite de oliva, salsa blanca o mayonesa casera para soltar preparaciones, o usar palta o salsas para ir ligando los bocados y facilitar la deglución. Por ejemplo, puede darse pescado al vapor, desmenuzado y ligado con palta, o pollo deshilachado mezclado con salsa blanca, hay muchas preparaciones a las que se puede recurrir a medida que la dificultad va acrecentándose. En estadios más avanzados y según cada caso, la dieta podrá ir licuándose. Es importante tener la asesoría de un profesional de nutrición para asegurarnos que no pierda peso y no se afecte el estado nutricional. Cuando se haga imposible la alimentación por boca, deberá recurrirse de forma oportuna a la alimentación por sonda.

EVITAR DESHIDRATARSE

Los músculos, al igual que todo el organismo, necesitan agua: la contracción muscular y el movimiento se ven afectados negativamente ante la deshidratación. Los problemas de deglución pueden ocasionar  dificultad para tomar líquidos, especialmente agua, lo que va generando que poco a poco los pacientes disminuyan su ingesta y los lleva a deshidratarse. Otro factor que contribuye a la deshidratación, es que cuando empiezan a presentar problemas de equilibrio y se les dificulta el movilizarse por sí solos, los pacientes optan por tomar menos agua con el objetivo de orinar menos. Tanto la ELA bulbar, como la ELA de inicio espinal, terminan deshidratando, factor que hay que considerar y evitar. Además del agua, la dieta debe aportar importantes minerales como potasio y magnesio en los alimentos, para contribuir a una buena distribución del agua en el cuerpo. Considerar alimentos como pescado, vegetales como palta, brócoli, otras verduras que podrían darse en un extracto, frutas variadas que pueden estar en jugos o en batidos con leche o yogurt, los lácteos, las menestras, huevos, cereales como la quinua, etc.

Para mayor información y detalles, pueden descargar los Manuales de Nutrición y revisar nuestro canal de YouTube donde tenemos videos de Charlas de Nutrición para diferentes etapas de la enfermedad.

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